“Salir del clóset ”...
Qué expresión tan hermosa y tan terrible esta que se usa, porque quiere decir libertad y prisión a la vez.
Quiere decir que las personas viven ocultas y que cuando deciden mostrarse tal y como son, tal y como desean ser: “salen del clóset”
Qué terrible debe ser vivir “ metido en un clóset ”, encerrado, aprisionado…ver el mundo solamente a través de una ranura por la que entran el aire y la luz…soñando con el mundo de “afuera”…queriendo vivir en ese mundo como cualquier otro ser…
¡Y es que todas y todos tenemos el derecho de vivir en el mundo de afuera, y no encerrados en un clóset!
Entiendo particularmente esta expresión porque cuando era una niñita de diez años y vivíamos en un antiguo hotel de mis padres, un atardecer tuve que esconderme dentro de un clóset, en una antigua habitación del hotel…porque un hombre mayor quería violarme…me escondí allí y allí dentro estuve sudando frío, con el corazón latiéndome a millones por hora….muerta de miedo, casi sin respirar, con ganas de gritar y gritar aún sabiendo que nadie me escucharía…y sabiendo al mismo tiempo que si gritaba el hombre iba a saber dónde estaba….así que me quedé calladita por el terror hasta que él decidió irse porque , mucho después lo supe, el portero del hotel, felizmente para mí, había empezado a limpiar las habitaciones…
Me imagino como seria vivir dentro de ese clóset…qué espanto…qué locura y humillación y miedo y ganas de vomitar y orinarse y llorar…y todo al mismo tiempo.
Yo sé cuán terrible es estar escondida en un clóset….y por eso mismo, un buen día pude comprender la magnitud y la grandeza de quienes pueden decir:
¡Al fin, salí del clóset! …y sobre todo que lo dijera mi propia hija que ama a otra mujer.
No hay regalo más grande que saberla libre, libre de miedos, de prejuicios, de terror…y yo libre también, junto a ella, y para siempre.



